Os entiendo, se que el invierno es... espera, como era ese término meteorológico... “jodido”. Hace frío, llueve, graniza, nieva, se moja la ropa, hay charcos por todos lados, goteras en el techo, humedades... lo entiendo.
| La belleza del invierno |
El sol está bien... ¡está muy bien!. Permite hacer planes todos los fines de semana, ir a la playa, campo... lo que quieras. Pero también tiene sus contras. Los que tenemos ojos y piel clara tenemos la pega de la protección solar. El sudor... inaguantable por las noches. En la actividad diaria, el calor se convierte en un rival imbatible. Te baja la tensión y te apalancas (“te aplatanas” como dicen ellos).
Por el contrario el frío es cabrón, pero es un cabrón conocido. Llega un momento en el que te puedes abrigar y llegar a un pequeño consenso con él y tener un momento de tregua (te da por el culo, pero te acostumbras).